(…) He admirado a Kinra desde la distancia media. En un teatro, la quinta fila. ¿Es una posición analítica? ¿Es una posición con retrospectiva o de instrospección? ¿El tercer plano es un cobijo, una resistencia o la semicircunferencia de la timidez? Quería describirte cada fotograma en el que parece que la vida se filtra por todas partes.
Podría ser este un lugar al que se vuelve
1 OctLos lunes son páramos y atrocidades. Puedes detener tu coche en un lunes, abrir la ventanilla y dejar que el polvo se te instale en la nariz hasta hacerte estornudar. O puedes detener el coche de otro, abrir el maletero, llenarlo de polvo, cerrarlo de un portazo e irte hasta que otro lo encuentre. El lunes será exactamente el mismo.
Una garza blanca que no existe
9 SepUna mujer de espaldas parece ignorarlo todo. La columna vertebral es un elemento punzante. Cuando cojo tu mano y la muevo desde la parte baja del cuello hasta el cierre del sujetador, siento que estoy marcando tu piel con un corte invisible. La mujer es una garza blanca que no existe y sus piernas están enroscadas y desnudas sobre un cuerpo frío.
Llego en media hora
3 SepA esta habitación le faltaría una mano de pintura. Pienso en el color que haría juego con los momentos que quizá debería pasar aquí. Siempre tenemos poco tiempo para mirar hacia la pared. Antes fue un castigo. Pero ahora, ¿sabes qué?, pintaría esta habitación de azul y reservaría treinta minutos al día para ella.
¿Por qué no escribe usted?
18 DicLa primera línea de lo que escribes siempre acaba entera en la boca de la gente. No quisiera hablarte de las partes del ojo, no soy una gran conocedora de la materia, pero sé que hay un imán en la pupila que la atrapa, a la primera línea, digo. El imán atrapa a la primera línea. Seguir leyendo
El día que conocí a Kinra Piz [IV]
15 Oct(…) Cuando la Kinra Piz de Galicia compra pescado del día, en el Día, la Kinra Piz de Noruega lo está pescando. ¿Hay alguna conexión entre ellas que indique que son la misma persona? No lo sé. Kinra Piz ha paseado más de una vez por Buskerud. Y quién necesita saberlo. A Kinra Piz le hubiese encantado conocer a Ingmar Bergman. Seguir leyendo
Llama ahora a Mario. Que venga.
10 OctMi pretensión no significa que cojas el teléfono. Es más, pareces un mono con guantes intentando alcanzar la única hoja de la rama. El bosque tiene un filtro de 1984. Parece noviembre. Llevabas un gorro de lana que te tapaba los ojos que no te impedía golpear la pantalla con tu maldito dedo índice. Seguir leyendo
El día que conocí a Kinra Piz [III]
17 Ago(…) Podía haber quedado todo ahí o absorberse como los restos de crema treinta y cinco en las manos. Y así fue. ¿Nos quedamos parados o tal vez lo que realmente nos forma sigue existiendo en otra dimensión?
Tráfico al egoísmo conceptual
15 JunEncontré una caja de cartón repleta de intermitentes. Estaba al fondo del armario. Cogí una silla para poder acercarla al final de la balda y así tocar tarima flotante con ella en brazos. Me hace gracia que se llame tarima y que se llame flotante cuando pienso en «tarima» y la miro y… no, no se parece y, cuando pienso en «flotante», la observo, no flota.
El día que conocí a Kinra Piz [II]
27 May(…) Las historias góticas de japonesas góticas que viajan a Niza para crecer. Porque Kinra Piz nació viajando y su nombre es hoy una ciudad repleta de lenguas, de piel y de críticas. Piz era precisamente una crítica cuando la escuché por primera vez y empecé a pronunciarla de la misma forma que se pronuncian las dudas: con esa curiosidad voraz que no entiende de espacios vacíos.










